“que el atrapa sueños de mierda, que tantos hago, tengo, pongo sobre mi cama, se lleve esa puta enfermedad que dejaste que te siga y que no quisiste atrapar con redes para mariposas, porque te gusto, simplemente te gusto dejarla volar, no te enseñaron que para que los pájaros no se escapen a veces es necesario cortar sus alas, no te lo dijeron, mama, acaso, no te dijeron que hay cosas que mejor atar a la cama, mantener controladas, la mejor de las militancias al corazón, no te dijeron eso, ¿mama quien va a inflar con una nueva bocanada tus pulmones enfermos? ¡Mama no te das cuenta que no puedo con mis 48 y menos con tus 43!”
Textos, palabras, frases, versos y oraciones, esas cosas que escribía, escribo, desde mi internación, cosas por las que me tratabas mal, no es eso a lo que quiero llegar… algunos, algunas desde el enojo, otras desde la desesperación propia de una hija hacia una madre.
Mama, siempre fuiste para mi una fortaleza impenetrable, soy una kamikaze en tu vida, entro solo para saber que voy a salir peor, ¿culpa tuya?, ¿mía?, ¿nuestra?, creo que no nos sabemos entender, por mas que trate todo mi vida de entenderte, SOS locura MIA y de unos tantos mas.
Pero esto no es para empeorar lo que queda, poco, hay, hubo de nuestra relación, se me caen las lagrimas cuando te saludo y permaneces impávida junto a mi, quizás… si fuese mosca te darías cuenta que pose mis labios en tus mejillas pronunciando un patético “muá”, pero no solo estas en mi enojos, algunas broncas mas no, ¡NO! Rencores, no lo hago, estas en mis palabras, en mi fluir, en mi manera de ser viento a tu lado, en mi sangre, en mis genes, en mi corazón, mama, estúpida ¿nos ves que te amo?, quiero escribir algo nuevo, dure lo que dure, semanas, meses, años, días, quiero que escribamos, juntas, para nosotras, una historia, una historia de una madre y una hija, dos seres que han olvidado sus diferencias, enojos tontos, y, que por sobre todo han decido reencontrarse, extraño. Te extraño. Quiero que seas mas que palabras en mis dedos. Enojos en mi boca, lágrimas en mis ojos, quiero que seas: palabras de amor en mis falanges, rubor en mis mejillas, risas en mis pupilas destellantes. Quiero que bullamos juntas, no invites mas a la enfermedad a tomar un te con masitas secas, tenés una familia que te ama, un marido que extraña tu presencia en la cama, unos hijos que extrañan tus enojos, tu taconear, y tus corridas tratando de violarlos por la casa, MA, MA, MA, MA, MAMÁ, te extrañamos, yo, con una lagrima en mi ojo izquierdo y una mano tendida a vos, aunque hoy por hoy mi salud no me lo permita, te soy incondicional. Te amo.
Un texto sumamente desprolijo, para alguien que se ve en apariencia prolija pero guarda un poco de desprolijidad para mi, nosotros.
Te ama, con locura, tú cocó.
Textos, palabras, frases, versos y oraciones, esas cosas que escribía, escribo, desde mi internación, cosas por las que me tratabas mal, no es eso a lo que quiero llegar… algunos, algunas desde el enojo, otras desde la desesperación propia de una hija hacia una madre.
Mama, siempre fuiste para mi una fortaleza impenetrable, soy una kamikaze en tu vida, entro solo para saber que voy a salir peor, ¿culpa tuya?, ¿mía?, ¿nuestra?, creo que no nos sabemos entender, por mas que trate todo mi vida de entenderte, SOS locura MIA y de unos tantos mas.
Pero esto no es para empeorar lo que queda, poco, hay, hubo de nuestra relación, se me caen las lagrimas cuando te saludo y permaneces impávida junto a mi, quizás… si fuese mosca te darías cuenta que pose mis labios en tus mejillas pronunciando un patético “muá”, pero no solo estas en mi enojos, algunas broncas mas no, ¡NO! Rencores, no lo hago, estas en mis palabras, en mi fluir, en mi manera de ser viento a tu lado, en mi sangre, en mis genes, en mi corazón, mama, estúpida ¿nos ves que te amo?, quiero escribir algo nuevo, dure lo que dure, semanas, meses, años, días, quiero que escribamos, juntas, para nosotras, una historia, una historia de una madre y una hija, dos seres que han olvidado sus diferencias, enojos tontos, y, que por sobre todo han decido reencontrarse, extraño. Te extraño. Quiero que seas mas que palabras en mis dedos. Enojos en mi boca, lágrimas en mis ojos, quiero que seas: palabras de amor en mis falanges, rubor en mis mejillas, risas en mis pupilas destellantes. Quiero que bullamos juntas, no invites mas a la enfermedad a tomar un te con masitas secas, tenés una familia que te ama, un marido que extraña tu presencia en la cama, unos hijos que extrañan tus enojos, tu taconear, y tus corridas tratando de violarlos por la casa, MA, MA, MA, MA, MAMÁ, te extrañamos, yo, con una lagrima en mi ojo izquierdo y una mano tendida a vos, aunque hoy por hoy mi salud no me lo permita, te soy incondicional. Te amo.
Un texto sumamente desprolijo, para alguien que se ve en apariencia prolija pero guarda un poco de desprolijidad para mi, nosotros.
Te ama, con locura, tú cocó.
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