Por momentos parecemos la perfección con lo que ello implica, un desorden completo, la movilidad en la inmovilidad, un corte abrupto, una atada de piolas a dientes, una jalada, jalaron, jalaste, jalamos. Se rompió la cuerda, nos rompimos, quebramos lo absoluto por un par de fotos y palabras recortadas. ¡Ah! ¿Somos felices? Aparentemente si. Porque se termino. Porque nos olvidamos, porque otra vez te mire e indudablemente, indefectiblemente me vi atraída como mosca en foco de luz. Me cansa y me agobia.
Me repugna saber que te veo después de todo, pero ahí recuerdo solo ahí, ¿hola? ¡Hola! ¿Estas ahí? ¿Estoy ahí? ¿Me ves? ¿Me veías? De que me sirve que quieras verme ahora.
Me repugna saber que te veo después de todo, pero ahí recuerdo solo ahí, ¿hola? ¡Hola! ¿Estas ahí? ¿Estoy ahí? ¿Me ves? ¿Me veías? De que me sirve que quieras verme ahora.
No hay comentarios:
Publicar un comentario